En las dictaduras nunca pasa nada

Por definición, en las dictaduras nunca pasa nada porque cualquier disidencia es aplastada sin contemplaciones. Es más, en las dictaduras, con el pensamiento único, el adoctrinamiento general y la falta de libertades, incluida la de información, las masas siguen devotamente al líder, como en el caso del coreano Kim Jong-un, aunque el régimen se dedique…

Aprenderse los nombres de los ministros

Es una lista tan larga, complicada e inútil de memorizar como la de los reyes godos. Me refiero a la de los sucesivos ministros de Pedro Sánchez. De algunos de los cesados –y cuidado que llevaban tiempo— no nos acordamos ni del nombre. Es normal. Con una nómina tan nutrida del Gobierno, no hay cerebro…

Para poner nombre a una calle

Para que pongan tu nombre a una calle no hay que tener mérito alguno. En mi barrio, por ejemplo, está la calle de la edil Marina Olcina, quien, como dice una placa bien visible, “fue la primera mujer más joven en ser concejal del Ayuntamiento de Alicante”. Sin más. Sin ninguna otra aportación a la…

Contra la meritocracia

Hemos decidido igualar a todo el mundo por abajo en los niveles culturales, formativos, educativos… Lo importante no son ni el esfuerzo ni el mérito sino el igualitarismo sin el uno ni el otro. Ahí tenemos, si no, a la ley Celaá, que propone pasar de curso en Primaria, Secundaria y Bachillerato con dos suspensos.

Entender a Marruecos

Salvo la ministra González Laya, en particular, y el Consejo de Ministros, en general, todo el mundo entiende el cabreo de Marruecos con España por el tema del Sahara Occidental y la acogida en secreto del dirigente polisario Brahim Gali. Cuando el entonces vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias tuiteó lo de la “libre determinación del…