Los guardias y la inquietante soledad de María Jesús
Otra vez, Huelva. Otra vez, la guardia Civil. Otra vez, la ausencia de respeto. Hay algo de conmovedor, incluso de sorprendente, en ver lágrimas en los rostros de la Guardia Civil. Producto de su sensibilidad, también del cariño a las familias en un lugar donde se conoce todo el mundo y, seguramente, del estupor ante…











