El cuento de Trump el Trampas y Pedro el Terrible
Una vez que el emperador ganó 1-4 a Bélgica, nadie se atrevió a decirle que jugaban en casa y habían sido estrepitosamente derrotados, se fue a Turquía henchido de satisfacción e ira contra los aliados. Por el contrario, los europeos, que entienden de futbol, están tan contentos que han prometido no hacer chistes sobre los belgas,…











