La sonrisa del afilador de guillotinas

Les hago ya mismo un spoiler de esta crónica: Margarita Robles hace un corte de mangas y se pone a sí misma al frente del CNI, Casteleiro mediante. Ni el favorito de Sánchez ni el desmantelador que pedían los socios. La batalla no ha terminado, eso sí.

“Deben rodar cabezas”, gritó con medieval energía la izquierda de verdad verdadera. Es sabido que esta muchachada, pacifista e igualitaria, adora series medievales donde los tronos se consiguen violando, cortando cabezas y haciendo política en los burdeles, mientras se nos recomienda que suprimamos “Caperucita Roja”.

Sánchez ha ofrecido la primera cabeza: ya rueda por el césped de La Moncloa la de Paz Esteban, exdirectora del CNI, no cesada sino, en palabras de Robles, sustituida.

No se le conoce más falta que cumplir órdenes judiciales para vigilar ilícitos de esos que tanto gustan en el noroeste. Tampoco sabemos si es responsable de los espionajes al presidente y varios ministros. Una cabeza menos, una responsabilidad menos, le ha dicho Bolaños a Sánchez, salvando de paso la suya.

La sonrisa del afilador de guillotinas nos advierte, empero, que el asunto podría no haber concluido, por más que Robles parezca haber empatado la partida.

Los insaciables exigentes de cabezas piden más: son de caza mayor y de levantamiento de secretos y abundantes investigaciones. Tiembla Robles: Sánchez te apoya. Y para tranquilizar a sus socios, presentes y futuros, puede enredar en sede parlamentaria, Comisiones de secretos o legislación.

Robles, no siendo socialista, representa a la socialdemocracia que fue. ésa a la que en ERC califican de “conservadora, rancia y caoba”. Lo dicen Rufián y su porquero. Tiembla Robles, Sánchez te apoya; del resto de la vieja socialdemocracia ya no tenemos noticia.

En realidad, es bastante dudoso que la ya expresidenta del CNI se metiera en el lío sin conocimiento de La Moncloa, pero ya se sabe que Pedro ignora todo lo que su mano derecha conoce.

La legislatura no ofrece, a fecha de hoy, el idílico final soñado, con cumbres de la OTAN o presidencias europeas, paseos con Biden, Macron o compañía. Ofrece un lío monumental, donde nadie se fía de nadie.

Los de Podemos pasan de Yolanda Díaz, de los comerciales restos de IU y del PSOE. Yolanda pasa de Podemos y de casi todo el PSOE. La mitad del PSOE pasa de la otra mitad. Moreno Bonilla sonríe, Feijoó sonríe.

La izquierda andaluza se desangra y a la madrileña no hacen sino salirle candidatos y candidatas dispuestos, nuevamente, a ser derrotados, mientras Lobato parece que quiere encabezar, pero en Ferraz no lo saben.

El evidente e inevitable deterioro institucional, da igual que hablemos de espías que del cuerpo diplomático, viene, desde luego, de la persistencia catalana de ocuparse de su monomanía, pero también de los reiterados fracasos del Gobierno para frenar las ansias de sus socios, que no sabemos si son socios, y su creciente ansia de dividendos de la minoría influyente.

No es menos cierto que las reiteradas negativas de Casado, que Feijoó no puede arreglar en un par de días, y menos en elecciones, dejaron algún lodo institucional del que, algún día, se le hará responsable.

Pero no cabe negar, por mucho que la izquierda lo haga, la mayor: el ensimismamiento de Sánchez alimentará el conflicto permanente, a medida que se acerquen las elecciones y los abundantes aliados tengan que pensar en su futura caja de caudales.

La CUP y Bildu, desde luego, Esquerra o Junts siempre interesados, como Podemos o el PNV ya piensan en municipales y autonómicas. El precio del pacto será, cada día, más alto.

El cambio de Gobierno que debiera darnos más política y más liderazgo ha sido un fiasco, según todos los indicadores. Rezando para que los españoles nos vayamos de viaje para salvarle el PIB a Economía, nadie gobierna nada.

La inflación es un lío gordo, el precio del dinero ya sube, la consolidación fiscal no da para más. Lo de la luz va lento.

Estimada izquierda, la sonrisa del afilador de guillotinas debiera ser un aviso. O no, vosotros y vosotras mismos. Como decía Tyron, en esa serie que tanto os gusta: a la gente le gustan los cuentos.

https://peregrinomundo1.webnode.es/l/la-sonrisa-del-afilador-de-guillotinas/

 

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