Quién está a cargo del ruido del tren
Los accidentes son accidentes. Pero, tras cada golpe de la aviesa fortuna, hay detalles que los hacen inevitables. Adamuz se llenó de gritos de dolor y muerte el sábado. Tras la negación y el sufrimiento, llegará, si no ha llegado ya, el ansia por saber y, a lo peor, la ira.
