¿Qué nos queda por ver?

Tengo que reconocer, señor presidente, que no me gustó la forma en la que llegó a la Moncloa, aun reconociendo la legalidad y legitimidad del acto. Sin embargo me sorprendió muy positivamente el gobierno que compuso después. Es evidente que un reloj roto puede dar la hora correcta dos veces al día y exactamente eso…

Paralelismos coreanos

Sabemos ya que el coreano Kim Jong-un no paga un duro del coste de su reunión con Donald Trump en Singapur. El dinero lo tiene él para otras cosas: por ejemplo, los misiles atómicos que tanto placer le causan y que coadyuvan a la miseria del resto de sus compatriotas.