Sin palabras no hay verdad ni historia

El tecnocesarismo será la forma política de la modernidad tardía. La parte “tecno” la ponen oligarcas que pergeñan la esfera digital. El cesarismo corre a cargo de líderes locales, cada vez más populistas y autócratas, que ansían romper las reglas democráticas. Como decía la publicidad de uno de esos monopolistas: “Rómpelo todo, rómpelo rápido”.

Bailando sobre doscientas mil tumbas

El factótum global, organizador del evento de balneario y Prima Donna del espectáculo, decidió que nada mejor para concluir un funeral que la actuación de un payaso. En “La Lentitud”, Milan Kundera nos presentó un modelo concreto de político: el político bailarín. Se distingue del corriente en que no desea el poder, le sobra, sino…

Ábalos y la dimisión del nutricionista

Alguien debía asumir la responsabilidad. Alguien debía dimitir. Y al fin un gesto de ética se ha percibido en todo este asunto de las secretarías de organización del socialismo realmente existente. Los cinco años viviendo de chistorras, con exceso de sol, matizados con algunas lechugas han sido excesivos. No hay cuerpo que lo aguante. Conocido el…

Pedro y Xi salvan a los noruegos, quizá

Siendo viernes saben ustedes que les libraré de análisis sesudos… O quizá no. En todo caso, será alguna leve cuestión fuera de agenda… O quizá no. En fin; debo confesarles que he pasado una semana preocupado: ¿La guerra? ¿La OTAN? ¿Los sobres? ¿Francia? No; no han acertado: mi preocupación ha sido, y es, el jurado…

La ausente belleza de un bostezo

Era temprano en el estado fallido digital en el que reina el señor de la guerra: no podía lanzar su aullido de ardor fanático, sin despertar a sus seguidores. El señor de la guerra deja de pensar en los trenes que tanto le ocupan y dedica a la fiesta nacional un gran bostezo.