Pedro ya no me escribe como antes

Pedro ya no me escribe. Antes lo hacía. Con emoción, con ganas. Eran mensajes largos, llenos de detalles sobre el porvenir de la patria progresista y los malvados que la acosan. Me proponía soluciones, desde ampliar la “fachosfera” a controlar los bulos. Me advertía, con firmeza, de las mentiras que acosaban a su enamorada, su…

Pedro negará tres veces, pero quería por escrito

No es bueno acostumbrarse a llorar por las esquinas o tabernas pidiendo “recado de escribir”. Cuántas desgracias han traído esos pequeños escritorios portátiles. Producen adicciones colaterales: la tinta de antes, como el cursor de ahora, anima la pasión por la escritura.