ZP, como mi abuela: un consultor oral

¿De qué se ríe, de qué se ríe el expresidente?

Fracasé en mi primer intento de mejorar mi renta de pensionista, con el objeto de pegarme “la vida cañón” que, dicen, corresponde a un jubilado de mi generación. Solicité a Infojob un puesto de portero de discoteca, añadiendo mi disponibilidad absoluta para ser asesor y amigo de un ministro socialista. Al parecer, hay exceso de demanda. También lo he intentado pidiendo plaza como hijo de directivos de ADIF, nivel dios, pero me han pedido un certificado de consanguineidad del que carezco. Fracaso.

Ayer tuve una leve esperanza: escribí al portal solicitando plaza de consultor oral y global para un único país, puse China, tras Venezuela e Irán es el que quedaba libre (México y Colombia están ocupados por Pablo Iglesias). Me han preguntado si tengo hijas que maqueten digitalmente informes orales. Lamentablemente, mis hijas, a pesar de haberles ponderado una perspectiva de futuro como “productoras de conocimiento”, no han aceptado.

No me he atrevido a autodeterminarme como mujer catedrática de un dirigente político ni como director de orquesta, no doy el perfil. O sea, que seguiré siendo un “jubileta” de los de siempre, sin vida cañón. A ustedes les parecerá una broma malvada este encabezamiento. Pero todo lo que les cuento, ha ocurrido. Son hechos probados, pendientes de saber si hay calificación jurídica, pero de notable carencia ética.

La cosa del consultor no es muy de broma. La relevancia política de Zapatero es notable: es el inicio de la creciente deriva populista de la socialdemocracia española, la evasión de las reglas económicas, la ruptura del pacto con la clase media, la ficción económica asistencialista, el alineamiento internacional y la construcción de una singularidad española que se ha ido construyendo, desde la alianza de las civilizaciones, el grupo de Puebla y el antiatlantismo. Una ruptura evidente del modelo de inserción de España en la Unión Europea que no supimos percibir. Un vicio de origen que daña a la izquierda, no solo a los socialistas, de forma bastante notable.

Lo de ZP solo añade más leña a las distintas cuitas que acosan al PSOE y sus dirigentes. No entiendo las razones de su satisfacción tras la comparecencia en el Senado: ha sido pillado en una empresa pantalla, cobrando por informes que no hizo e implicando en los negocios a sus hijas. “La famiglia” es la “famiglia”.

Pongamos las cosas en perspectiva. Los empleos no se obtienen en España por brillantes acciones de los servicios públicos de empleo, sino por las redes de las que uno dispone: familia, amigos, antiguos compañeros de trabajo, etcétera. Existen otras redes, lamentablemente, tipo “sobrinas” de las que suelen abusar algunos caballeros (a lo de “sobrina” no puedo acceder por mucho que Infojobs se lo curre).

Quiero decir con esto que es razonable pasar del ejercicio político a la consultoría. Es un mercado que pone en valor las habilidades que se adquieren (conocimiento institucional, mecanismos administrativos, comunicación, etc.). Si uno ha sido cargo público debe cumplir alguna regla sobre incompatibilidades y autorizaciones, y cumplir, en determinadas circunstancias, un periodo de inactividad por el Estado pagado. Doy por hecho, aunque quizá no debería, que ZP ha cumplido esta parte.

Un amigo me sacó del paro con una propuesta de consultor (en comunicación, administración europea…). Lo que no existe, salvo prebenda o chanchulleo, es el informe oral y el vuelo en avión privado. A finales de los 90, yo fui uno de tantos que inventó el teletrabajo, viajando con portátiles que pesaban un potosí, en la incómoda turista de Iberia, que te obligaba a apagar el ordenador en vuelo, en jornadas de diez horas de curro y doscientos folios el informe, sin inteligencia artificial ni documentos en Google y esas cosas.

No digo esto para aburrirles con mi vida. Lo digo para que el señor Zapatero, gran “productor de conocimiento” y elaborador de informes orales, y de copia y pega a tres mil el folio, no nos venga con el cuento. No existen esas cosas de las que él habla en ese mercado. Primero, ser consultor no es ser lobista y, segundo, ésas no son las tarifas. Tampoco existen maquetadoras de documentos y digitalización que perciban esas cantidades.

Esta vez el Senado ha servido para concretar alguna cosa que nos saque de la habitual estrategia de niebla en estas comisiones. Todos los afectados por referencia de lo que ha dicho Zapatero han desmentido lo mollar. Tengan o no mucha credibilidad los miembros del club del Peugeot empiezan a no parecer dispuestos a comerse marrones, mientras los pollos principales hacen discursos en lugar de la discreción, cosa políticamente aconsejable.

No sé lo que sabe Aldama o el resto de la peña procesada de las andanzas americanas de Zapatero. Ni, a fecha de hoy, me importa, aunque auguro notables novedades en este terreno.

Lo que sí sé es que ayer dijo que una empresa, que solo tenía un cliente (Plus Ultra, vinculada a Venezuela, que fue rescatada por dinero público y con dinero blanqueado circulando), con solo tres proveedores (ZP, el escritor fantasma que “cortabapegaba” los informes de “fuentes abiertas” y la empresa de sus hijas) y ningún empleado ni actividad, les pagó a padre e hijas medio millón de euros. Dijo alguna cosa más que, probablemente, le traiga algún problemilla, pero solo señalo lo que quedó probado.

No sé si esto tiene o no calificación jurídica, básicamente no me importa ahora. Lo que importa es que es sustancialmente falto de ética, sospechoso todo uso de firmas fantasmas y poco acorde con la presunción de comportamiento socialista del que el prócer presume. Cosa que a estas alturas no nos sorprende, francamente.

La perla de que cobraba por informes orales ya es de notable alto en la asignatura de “chanchulleo”. Por cierto, la oralidad no es muy apreciada en la Agencia Tributaria que, imagino, acudirá a “reflexionar” sobre el asunto. Sin papeles no hay paraíso fiscal.

Porque el asunto, señoras y señores míos, es éste: no hemos sabido apreciar que ZP es como mi abuela. Ésa sí que era consultora oral. Además, si no hacías caso a su consejo, acudía al zapatero y mostraba sus habilidades, no como “runnner”, pero sí en lanzamiento de peso.

Francamente, uno se ríe por no llorar. Solo es martes y en lo que va de semana ya hemos tenido el reconocimiento de que ADIF se llevó ilegalmente las vías de Adamuz, que los hijos de los responsables de recursos humanos de Adif han sido contratados, que la Audiencia Nacional se queda con “lo” de Plus Ultra, que, aprovechando lo de Irán, Begoña ha mandado correos que no tenía, que ZP cobraba de una firma pantalla. “Qué cansino es todo”, diría mi abuela, mientas iba al zapatero.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.