Semana aragonesa

Creo que es la primera vez que los aragoneses podemos sentirnos singulares. Dentro de una semana, estaremos discutiendo si los resultados electorales son transportables al Estado, si las derechas, las izquierdas y estas cosas. Después, la tierra volverá a lo suyo, será noticia por asuntos como “los chinos” o casas parecidas. Debatiremos los resultados, aunque…

El inútil escrache a Pérez Reverte

Parece que desde 2011 la izquierda se dedica a los escraches. Visto lo visto, no es cierto que posea la calle en exclusiva, pero sí hacemos más ruido político. Este plural inclusivo me delata, pero solo parcialmente: fui expulsado a la “fachosfera” hace algún tiempo. Estos días ha sido “escrachado” un debate sobre la guerra…

Lecciones de un funeral

Me parece que el funeral celebrado en Huelva merece ser considerado: se trata de un evento que tiene efectos sociales, culturales y políticos de diversa naturaleza. Lecciones que debiéramos aprender o anotar y que se proyectarán, seguro, en el tiempo.

Davos y Minnesota: la política de la banda de ladrones

Cuando Trump fue elegido les escribí sobre la añoranza de la vieja política. No era una reflexión optimista, con el tipo era fácil acertar. Mark Carney, primer ministro canadiense, convertido en líder alternativo ante la debilidad europea, nos ha transmitido su receta: “La nostalgia no es una alternativa”. Quiso decir que Europa debe ponerse las…

Puente, el relato y la resurrección del PowerPoint

Puente abandonó, imagino que temporalmente, la red “X” (el Twiter). Quizá cuando vuelva tenga menos seguidores. Cuando un “macarra tuitero” abandona las redes y se pasa a la comunicación convencional tiene un problema: la falta de credibilidad; es como un influencer presentando un telediario en la 1 de RTVE.

La vida entre un tren y las gafas de Macron

“Yo para todo viaje -siempre sobre la madera de mi vagón de tercera– voy ligero de equipaje. Si es de noche porque no acostumbro a dormir yo y de día por mirar los arbolitos pasar, yo no duermo nunca en el tren y, sin embargo, voy bien. Londres, Madrid, Ponferrada, tan lindas para marcharse, lo…