Tratado sobre la inútil resistencia

Puigdemont, Mazón, Sánchez, Gallardo. Tres días de semana y cuatro resistentes. Por Dios, qué agotamiento. La resistencia, en realidad, pertenece a los pueblos. Nobles epopeyas han sido escritas y permanecen en nuestra memoria: Aux armes citoyens; no surrender!; Give me the Freedom; In pluribus unum, todo el poder para los soviets; Bella Ciao, No pasarán,…

El huido descontento: crisis o flotilla

El huido no está contento. Ha roto con el PSOE. La pregunta que nos hacemos es si esto tiene trascendencia y conduce a la crisis final de la legislatura o es una flotilla “indepe” para salvar concejales. El mayor capitán araña del reino, acosado por la pérdida de mesnadas; abrazado al muerto, le han dicho sus…

La perturbadora sala de baile

Nota a los consejeros de Trump: inaugurad la sala de baile con La Valse de Ravel. No me harán caso; construido sobre las ruinas de la patria, el monumento al ego y la estupidez de los amantes del pan de oro y la fanfarria nacerá con alguna impresentable música que bailarán jovencísimas chicas MAGA, recordando…

Cuando despertó, Cerdán todavía estaba allí

Pedro es un hombre honrado. Había desayunado. Él estaba bien, quizá algo desmemoriado. A él “no le consta”. Probablemente uno de los días más terribles del parlamentarismo español. Los “bots” de un lado y de otro lanzaron las consignas que anoche habían preparado, de acuerdo con los aparatos de agitación y propaganda respectivos. La ciudadanía…

Sin ánimo de asustar: las posibilidades de la distopía

El cazador prehistórico había de recordar aquella tarde remota en que nació el hierro y pudo poner el conejo cazado en su cazuela. Probablemente, la señora que le acompañaba recuerde mejor la cerámica que le permitió almacenar parte de la cosecha. Digo esto con un único objetivo: recordar y aceptar que toda innovación técnica histórica…

Cachivaches con IA: el amigo inquietante

Ocurrió ayer mismo. Como los viernes no son días de cosas sesudas, puedo contárselo. Andaba yo preparando mi tertulia radiofónica y recibí visita: una joven de la familia, unos veinte años, venía a vernos. Acudía, por supuesto, con esa cara de potencial suicida sufriente, de quienes han descubierto lo que todos descubrimos a los veinte…