Isidros, flores y rabo de toro

San Isidro es un santo simpático: cuestión de clase y populismo. Era labrador. Puede observarse el asunto desde distintas perspectivas. Una, revolucionaria: abolió su trabajo, para que trabajara Dios. También puede deducirse que era un santo muy de la generación de Z: los ángeles le hacían el curro, mientras él miraba al cielo, perdón, quise…

Madrid, ¿paraíso fiscal?

Todo es meterse con la fiscalidad de la Comunidad de Madrid. Lo hacen el Gobierno y sus aliados, claro. Porque Madrid está gobernada por el PP y porque económicamente va como un tiro, por supuesto, a diferencia de otras comunidades.