América ya no existe

El Mayflower, los colonos y unos pocos indios. La acción de gracias, el té y la independencia. La soberbia de familias que robaron hace 300 años. La epopeya de una guerra civil. El Winchester, la biblia y el caballo. Los indios y los vaqueros, los calvinistas y los cuáqueros. Los cheyenes, los apaches, los sioux…

Bailando sobre doscientas mil tumbas

El factótum global, organizador del evento de balneario y Prima Donna del espectáculo, decidió que nada mejor para concluir un funeral que la actuación de un payaso. En “La Lentitud”, Milan Kundera nos presentó un modelo concreto de político: el político bailarín. Se distingue del corriente en que no desea el poder, le sobra, sino…

Ábalos y la dimisión del nutricionista

Alguien debía asumir la responsabilidad. Alguien debía dimitir. Y al fin un gesto de ética se ha percibido en todo este asunto de las secretarías de organización del socialismo realmente existente. Los cinco años viviendo de chistorras, con exceso de sol, matizados con algunas lechugas han sido excesivos. No hay cuerpo que lo aguante. Conocido el…

El detestable e inexistente Nobel de Economía

“A diferencia de otras disciplinas, un Nobel de Economía no ha hecho nada por Usted”. Así comenzaba, en 2016, mi artículo sobre el premio; el artículo iba firmado con el seudónimo que habitualmente utilizaba para escribir en un periodo sobre economía y mi seudónimo recibió ácidos comentarios sobre el aserto, desde todos los lados de…

Pedro y Xi salvan a los noruegos, quizá

Siendo viernes saben ustedes que les libraré de análisis sesudos… O quizá no. En todo caso, será alguna leve cuestión fuera de agenda… O quizá no. En fin; debo confesarles que he pasado una semana preocupado: ¿La guerra? ¿La OTAN? ¿Los sobres? ¿Francia? No; no han acertado: mi preocupación ha sido, y es, el jurado…

La ausente belleza de un bostezo

Era temprano en el estado fallido digital en el que reina el señor de la guerra: no podía lanzar su aullido de ardor fanático, sin despertar a sus seguidores. El señor de la guerra deja de pensar en los trenes que tanto le ocupan y dedica a la fiesta nacional un gran bostezo.