Ruiz, el de los bulos: la luz y el ladrón de cerezas

Ya les tengo dicho que no veo a Ruiz y Cintora, de los de a un fascal la hora. Me lo impiden mi médico y mi salud mental. Debo reconocer que, no habiendo buen humor de los de antes en la tele, pocas cosas tan histriónicas y memorables como ver a Ruiz arrastrándose ante una pantalla gigante.

El portavoz de todas las noticias y del populismo gubernativo afirmó, caminando a cuatro patas ante una pantalla gigante, que las pulseras de protección a las mujeres no habían fallado o, retorciendo al extremo sus maduras lumbares, sostuvo que en España nunca, pero nunca, podría haber un apagón. Como lo desmintió la realidad, no hacía falta que él corrigiera la información. Él tenía razón, la realidad estaba equivocada.

Como no hace falta ser experto en comunicación para analizar el programa del tal Ruiz, habrá usted entendido que su trabajo consiste en hacer ruido: ruido que impida que evaluemos la información, ruido que impida que prestemos atención a lo que en la Moncloa no quieren. O sea, un “bulero” de manual.

Debo decirles que cuando por razones profesionales (antes) o por estar al día (ahora soy un jubilado cotilla) recurría a fuentes que nunca eran la televisión y menos la pública. Para saber precios mayoristas los tienen, por ejemplo, en el regulador del mercado (OMIE); el mix energético pueden verlo en Red Eléctrica Española, no hace falta que escuchen a la jefa, en absoluto (REE); el seguimiento del mercado y la actualidad pueden hacerlo en “El periódico de la energía” (en redes a su director, Roca Salamero); en X encontrarán analistas bastante rigurosos (Operador Nuclear, uno de ellos)

Recibo correo amigable de un lector que me pide opinión sobre los datos de la luz que el tal Ruiz, el de los bulos, ha ofrecido. Accedo, voy a la RTVE, veo la información y ocurre lo que me temía: bulo total. Hay una forma para que el bulo cuele mejor: convertirse en un “ladrón de cerezas”. Un buen ladrón de cerezas, conspiranoico y bulero, precisa de los siguientes elementos: un tono populista sobreactuado, unos contertulios y contertulias gritones, de los que en su mitad no conozco sus nombres y la otra mitad no quiero acordarme, una pantalla gigante y unos números que sean muy grandes y que no quede claro qué son.

La expresión “ladrón de cerezas” es una traducción, todo lo maliciosa que ustedes quieran, de la expresión anglosajona “cherrypicking”: tomar solo, de todos los datos, lo que le favorecen a uno o al argumentario correspondiente. Sobre la luz, Ruiz construyó su información, primero sin explicar a la gente, como si el personal fuera imbécil, que estaba dando datos del mercado mayorista y no de la factura final. Afirmando, como consecuencia, en falso, que la factura energética española es la más barata de Europa.

El tal Ruiz sostuvo que en Alemania el precio de la energía es 12 veces más que en España. Es decir, si usted paga entre 90 o cien euros, los alemanes pagarán entre mil o mil doscientos euros. Como ustedes entenderán, los alemanes habrían quemado al correspondiente ministerio.

Estaba hablando de mercados mayoristas y en un solo día: dos recomendaciones, no hagan mucho caso a ese mercado, como luego les digo, y no sean ustedes también “ladrones de cerezas”: todos los expertos le recomendarán que analice plazos amplios, a poder ser que no sea en fines de semana, que es lo que hacen donde el tal Ruiz o en La Secta, perdón, quise decir La Sexta.

TVE siguió el faro que le ilumina: nos anunció que el domingo la luz valía -15 euros. Cuando usted estaba pensando que su compañía le devolvería pasta, cayó en la cuenta o quizá no, de esto: era precio de mercado mayorista y no le contaron cómo se llega a la factura de la luz.

Los ajustes técnicos rondan los 60 euros megavatio, sea cual sea el precio en el mercado mayorista. Los ajustes técnicos son cositas como: 32 euros por el apagón y, por precios futuros, otros tantos, prácticamente. Además de estos ajustes, unos 9 mil millones en las facturas al año, deben sumarse lo que queda de la deuda con las compañías, unos dos mil millones y las primas a las renovables. Añadan un 10% de IVA (ahora reducido) y el impuesto especial sobre la electricidad (también reducido). También volverá el impuesto sobre la producción y las cosas de las tasas municipales y otras.

Desinformación y bulo y medio bulo a la que esta misma mañana se ha sumado el ministro y candidato madrileño del PSOE, por ahora, Óscar López que, simplemente, ha mentido. No es cierto que España tenga el precio más bajo de Europa: quince países están por debajo de España.

Siguiendo con el ruido, Ruiz, el bulero, ha dicho esta misma mañana – lo he leído en fuentes fiables, verlo dos días seguidos me hará daño-, en primer lugar, que la gasolina en Estados Unidos, como ejemplo de la crisis apocalíptica que se nos viene, es de 4 euros. Se le olvidó decir que allí la gasolina se mide en galones, unos cuatro litros. Es decir, comparando con lo nuestro, en euros, el litro de carburante es de 0,87 céntimos (y eso que ha subido desde el inicio de la guerra un 32%). Crisis total, vaya.

Eurostat solo ofrece datos hasta la mitad de 2025. En ellos se dice que España sería el noveno país en factura de la luz en Europa, por encima de la media del área euro. Debe decirse que no se trata solo de fotovoltaica. Repitan conmigo: solo fotovoltaica, sin regulación de otras fuentes, apagón. Así que necesitamos gas y nuclear (esas “instalaciones” que el Gobierno no nombra, pero ahora se abre a mantener su vida útil).

También ha dicho el tal Ruiz, el de los bulos, que “lo que está proponiendo Trump para apagar Irán es un ataque nuclear”. No soy partidario de ningún bombardeo, pero para cerrar una central nuclear no es necesario “un ataque nuclear”. Populismo bulero y apocalíptico.

Convendría que en la investigación ésa que va a abrir el Senado sobre RTVE se hagan la lista de falsas e ideológicas informaciones transmitidas por el tal Ruiz y nunca desmentidas. Lo de las contertulias o contertulios a un fascal la hora ya es vergüenza que algún día acabará, imagino. Si entendí bien el asunto, Hodio estará monitorizando a Ruiz, el bulero, y sus contertulios y a algún ministro… o quizá no.

No se fíen del ruido y el bulero. Y, sobre todo, piensen que, si esta es una crisis del petróleo, a lo mejor en lugar de animar la demanda debíamos pasar a la austeridad. Esto ya lo hemos vivido en 1979. Por cierto, ocurrencia de jubilado ocioso: si el petróleo sube porque hay escasez o difícil suministro, ¿por qué la vivienda no sube porque se construyen pocas? Ni caso, en qué estaría yo pensando, en lugar de pensar en los fondos buitre como dice “el ladrón de cerezas” (de eso ya les hablo otro día).

 

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