Un gobierno de malas personas

No podía concluir la semana, estimados y estimadas lectores, no haciéndoles una pregunta clave: si un ministro entra en la “fachosfera”, podemos salir algún otro, o es que estamos en la “fachosfera” todos y todas menos uno. Afirma la ministra de Trabajo y vicepresidenta, señora Díaz, que el ministro de Economía es una mala persona. Debe…

En 1975 nos faltaban 591 muertos para la libertad

En 1975, los únicos demócratas libres eran los que permanecían en el exilio o no habían nacido. En 1975 nos pasamos nueve meses esperando “Al alba” en que se producirían los últimos fusilamientos del franquismo. En 1975 se aprobó la ley de terrorismo y bandidaje que calificaba de comunista y terrorista a toda oposición.

El pueblo que adora a las vacas

La adoración por las piedras y los animales corresponde con la naturaleza más atávica del ser humano. Cuando usted vio a la nueva sacerdotisa mostrar a la vaca lo supo: los viejos dioses han vuelto entre nosotros y las sacerdotisas vuelven, como antaño, a enseñarnos el buen camino.

Se abren siempre horizontes azules

Afirma Facebook, y no podré llevarle la contraria a tal corporación, que hace trece años (2012) les deseé lo mejor para el nuevo año afirmando: “Ahora que el año empieza, más allá de temores y pesares, se abren siempre horizontes azules”. Sí; yo también odio, como usted, al señor o señora que apunta los recuerdos…

El año feroz

El cronista no ha podido evitar este año ser incluido en la “fachosfera”. No es que quiera empezar el balance anual hablando de uno mismo, sino que siendo mal de muchos, conviene señalarlo ya que ha sido una de las claves políticas del curso acabado. Incluir a los que han sido y son de izquierdas, acaso…

Del “mono con ordenata” al “bulómetro”

Érase una vez un universo, integrado por redes, blogs y el incipiente podcast, al que se consideraba un paso irreversible de democratización de la información. Los periódicos tenían sus blogs, a los que invitaban a los amigos de siempre, se animaba a los periodistas a tener redes y quienes no tenían espacio para su creatividad…

El pisito

A veces, los cronistas somos afortunados. Te levantas preguntándote de que vas a escribir y, de súbito, un cantante te alegra el día. Esta vez ha sido el aquí conocido como “cantor de santa Cecilia”, también citado por ahí como Aldama quien nos dio la pista.