Las culpas del Lamborghini

Empecemos por el principio: usted no llama “espayeti” a los “espaghetti”. Así que “Lamborghini” no se pronunciará “lamboryini” sino “lamborguini”. Que los “cabezas de huevo” de la Moncloa le hayan pasado el nuevo mantra a Pedro, ignorando la fonética de la “gh” italiana, no le disculpa a usted de pronunciarlo bien. Usted no trabaja de…

Las agallas de un concierto soriano

Digámoslo claro: hay que tener agallas (creía que era una expresión machista y legionaria, pero una vez usada por el socialismo realmente existente, legitimada queda) para tener un concierto y que el resto de los españoles lo ignoremos: qué grandes son los sorianos, conquenses y turolenses. Bravo. Supongo que, como el cronista, alguna vez se han…

Yo a la fresa, tú a Dakar

Dicen algunos conmilitones de Pedro Sánchez que están algo desconcertados con el cambio de discurso (devolución) sobre la inmigración. O sea, que Pedro hace con los suyos como con la ciudadanía: no contarles nada. Pedro que ya los tenía algo mosqueados con la financiación singular, por si se molestan en demasía, les ha preparado un Congreso…

Las crónicas del insoportable mundo de la corrección

Vivimos, como se sabe, un mundo nuevo. Los mismos progresistas globales que pueden organizar un curso de guerrilla urbana, como les conté ayer, pueden declarar que “las crónicas de Narnia” son una incitación al terrorismo. Es lo que hay y si usted no lo entiende es que debe hacerse un cursillo financiado por Doña Ana…

Granollers esa ciudad educadora

No; no es suficiente que los ayuntamientos se ocupen de la dignidad de colegios ni institutos. A usted le gustaría que sus responsables municipales organizaran bien la circulación de colegios e institutos para evadir los atascos a hora punta. A lo peor, es usted tan exigente que desearía la desaparición de barracones, una pintadita a…

Por qué llamarlos “circular” si son temporeros

Los creadores de la neolengua no descansan. Ya lo escribió aquel gran filósofo que fue Peret: “Si eres tan inteligente, que nadie puede entenderte, enfadarte con la gente no sirve de ná“. Por ello, el gabinete de neolengua de la Moncloa no se enfada, sólo nos envía a la fachosfera, mientras enriquece nuestro lenguaje.