La del reemplazo nazi y su menteplanismo

Es posible enfrentarse a la estupidez, a la intolerancia y al fanatismo. Es costoso, pero posible, hacerlo por separado. Pero, ¿qué hacer si se presentan a la vez? Es grande la tentación de escapar, eso ayudaría a mantener nuestro equilibrio mental. Pero, lamentablemente, nos vemos obligados a poner pie en pared; en algún momento hemos…

Los líos de la extrema izquierda

Mucho se ha hablado de la derecha radical de este país para ponerla a parir, gran parte de las veces sin razón alguna. En cambio, suele caer un manto de silencio sobre la extrema izquierda, como si fuesen unos benditos de Dios que no ponen en peligro la libertad de los ciudadanos.

Las pulseras, la Yoli y algo pequeñito

El asunto de las pulseras antimaltrato es un escándalo mayúsculo. A estas alturas, ustedes ya conocen todos los detalles: en suma, los artilugios y el sistema que debían proteger a las mujeres de sus acosadores y maltratadores ha sido un fiasco, al menos desde que se inició el nuevo contrato, no sabemos si desde antes.

El retorno de la izquierda periférica y Podemos como problema

Hablemos, antes, de lo mollar: creen los socialistas haber acabado la temporada con empate, debido al escabroso e impresentable caso Montoro que, por cierto, no parece haber molestado mucho en el PP. El cínico y corrupto justiciero no tenía demasiados amigos en la causa. Y los que lo eran, más que otra cosa, están preocupados,…

Deutschland über alles

Solo escucho lamentos, crujir de dientes y desconcierto tras el resultado de las elecciones alemanas. El más exagerado, como siempre, Pedro Sánchez, que pase lo que pase en el mundo, es culpa de Feijóo. No sé cómo todavía no le ha acusado de la enfermedad del Papa, quizás está esperando a que se muera para…

Falta de consensos

Yolanda Díaz ha logrado el consenso sobre la semana laboral de 37 horas y media con los sindicatos, que opinan igual que ella. No lo ha hecho, en cambio, con la patronal, a la que le ha dicho que si no se suma al acuerdo se la impondrá por decreto. Lo malo es que ni…