El WhatsApp para el que se lo trabaja

Esta semana ha dado de sí. Ha nacido la era del “bono”; hemos decidido un regalo público de cumpleaños de cuatrocientos euros para los que cumplan dieciocho años; los de Podemos se han sumergido en un frente, no se sabe si amplio o estrecho, y cosas por el estilo. Todo daría para análisis sesudos.

Lo que se puede y no se puede decir

Ya no se puede decir lo que se piensa, sino lo que algunos deciden que se puede pensar. Eso, en tempos no tan remotos se llamaba censura a la libertad de expresión y va desde el control de las redes sociales hasta la libertad de cátedra, donde quienes se alejan del pensamiento políticamente correcto lo…

Control, manipulación y secuestro de las redes sociales

Corrían los primeros días de julio de 2008 cuando asistí a una conferencia de Manuel Jiménez de Parga en el Colegio de Abogados de Barcelona. El profesor, ex ministro y ex magistrado del TC disertó sobre el “régimen parlamentario” español que, a pesar de las previsiones constitucionales y como ha sucedido en otros países, se…

No me interesan las noticias

No sé si lo mío es muy grave, pero han dejado de interesarme las noticias. No me refiero sólo a las truculentas: al asesinato de cada día, a la última víctima de la violencia machista, a la penúltima ocurrencia estrafalaria de Donald Trump, a la insurrección (violenta o, al menos, intimidatoria, qué quieren que les…

Más información y peor informados

No hace falta ser un lince para saber que hoy día tenemos más información que nunca, hasta sobre cualquier nimiedad. No digamos ya sobre acontecimientos realmente importantes o meramente morbosos, como el juicio de Ana Julia Quezada, que está cubierto por 150 periodistas de 35 medios convencionales.