Los políticos siempre tienen razón
Los políticos nunca se equivocan. Lo hacen sus adversarios y, en todo caso, los electores, por haber preferido a otros antes que a ellos.
Los políticos nunca se equivocan. Lo hacen sus adversarios y, en todo caso, los electores, por haber preferido a otros antes que a ellos.
A Pedro Sánchez le da lo mismo decir una cosa que su contraria. Al mismo tiempo, además. Pero de aquí a las elecciones el mantra va a ser recurrente: el de la moderación.
No sabemos exactamente de qué hablaron Pablo Iglesias y López Obrador, pero en cualquier caso el presidente de México ya ha dicho que el encuentro fue para molestar a la ultraderecha, que para él deben ser todos los que no le bailan el agua.
Los graves y violentos sucesos de Brasil han tenido repercusión en todo el mundo, España incluida. Aquí se ha armado la marimorena porque la portavoz parlamentaria del PP, Cuca Gamarra, ha dicho que en nuestro país, desaparecido el delito de sedición, sólo serían considerados desórdenes públicos.
Lógico. Ningún delincuente quiere entrar en la cárcel, ni antes de haber delinquido, ni durante el delito ni después de haberlo cometido. Es lo que le pasa al ex presidente andaluz José Antonio Griñán condenado por malversación en el caso de los ERES de su Comunidad.
Antes, mucho más que ahora, al llegar estas fechas, en los medios de comunicación proliferaban las inocentadas, es decir, aquellas falsas noticias de carácter inverosímil que servían de regocijo y distracción al personal.
Leo en una encuesta que el 60% de los españoles están estresados por la Navidad. No me extraña: tantos días de fiesta, abandonando la zona rutinaria de confort agobia a cualquiera.