El negocio de las asociaciones: hay 54.229 asociaciones de todo tipo registradas en Interior

 

A nadie se le oculta que el de las asociaciones es uno de los grandes negocios en España que consume tal cantidad de dinero público y privado que resulta difícil de calcular. Es lo que explica que a fecha de hoy haya 54.229 asociaciones de todo tipo inscritas en España, según el registro del Ministerio del Interior. De ellas, sobre “Mujer, igualdad de trato y no discriminación” hay 868 asociaciones ‘de interés general’ en activo. De “Solidaridad”, la otra gran pata del negocio asociativo, hay 5.976 asociaciones nacionales y 42 extranjeras. Parece que, o somos más solidarios que nadie en el mundo, o muchos han encontrado su fórmula para vivir de la bondad de los demás.

Si esas cifras parecen abultadas, ¿qué no pensar del número de asociaciones catalogadas por el Ministerio del Interior bajo el epígrafe de “Ideológicas, culturales, educativas y de comunicación”, de las que están registradas nada menos que 20.924 y de las que 51 son extranjeras? No se puede calcular la cifra global de dinero público y privado que mueven, pero significan miles de millones de euros que en buena parte provienen de la Unión Europea. Las asociaciones para igualdad de género y las de solidaridad son las que se llevan la parte del león. Son los datos del gran negocio, comunidad por comunidad.

Para su catalogación, el Ministerio del Interior ha optado por el fin social, definido por el código de actividad de la asociación. Así, en su registro de asociaciones, Interior ha optado por diez que van desde Ideológicas, culturales, educativas y de comunicación a Mujer, igualdad de trato y no discriminación; Infancia, jóvenes, personas mayores, familia y bienestar; Medio ambiente y salud; Discapacidad y dependencia; Víctimas, afectados y perjudicados; Solidaridad; Económicas, tecnológicas, de profesionales, y Deportivas y recreativas, además de Varias de difícil catalogación.

Según esos criterios, a fecha de diciembre de 2017 había registradas y con actividad en España un total de 54.229 asociaciones nacionales, más 153 extranjeras, de las que 868 -más una extranjera- se agrupaban bajo el epígrafe de “Mujer, igualdad de trato y no discriminación”, pero eso a nivel estatal, sin tener en cuenta las asociaciones de mujeres registradas a niveles autonómicos, cuya cifra es astronómica;

– las dedicadas a “Solidaridad” -migraciones, etcétera- conforman un núcleo de 5.976 españolas, más otras 42 extranjeras;

– las “Ideológicas, culturales, educativas y de comunicación” son 20.924 nacionales, además de 51 extranjeras;

– sobre “Infancia, jóvenes, personas mayores, familia y bienestar” hay inscritas ‘sólo’ 1.852 nacionales, más 11 extranjeras;

– para el nuevo y lucrativo negocio de “Medio ambiente y salud”, hay 5.076 nacionales y 15 extranjeras;

– para “Discapacidad y dependencia”, otras 1.265 nacionales y 7 extranjeras;

– para “Víctimas, afectados y perjudicados” son 955 nacionales y 1 extranjera;

– como “Económicas, tecnológicas, de profesionales y de intereses”, hay inscritas 10.105 asociaciones nacionales y 7 extranjeras;

– para “Deportivas y recreativas” el número es de 5.326 nacionales y 3 extranjeras,

– y, en fin, en el epígrafe de “Varias” hay inscritas 1.882 asociaciones nacionales y 15 extranjeras.

Un negocio muy lucrativo

Que el asociacionismo puede ser un negocio, y además un negocio muy lucrativo, da cuenta el siguiente dato: en 2004, cuando llegó José Luis Rodríguez Zapatero al Gobierno, había ‘sólo’ 25.277 asociaciones de todo tipo. En 2017, a pesar de la crisis, pero contando con las políticas ‘sociales’ implementadas por Zapatero, las asociaciones inscritas en el registro correspondiente del Ministerio del Interior ya sumaban nada menos que 4.229; es decir, que habían experimentado un incremento del 114,96%.

Por algo será ese crecimiento, porque si pudiéramos estudiar -imposible tarea- el incremento de las partidas destinadas a capítulos como solidaridad, migraciones, igualdad, etcétera, durante todos esos años veríamos que su crecimiento en dinero público global, es decir, contando con los presupuestos del Estado, los municipios y las autonomías, podría ser hasta del mil por mil. Mucha tarta, por tanto, para repartir.

Eso explicaría el gran auge que las asociaciones han tenido en las comunidades autónomas. Por ejemplo, en Madrid, que registra 23.148 asociaciones, casi la mitad del movimiento asociativo general en toda España. Las cifras no dejan de ser significativas, dada la importancia de los recursos públicos y privados que se destinan a cada uno de estos capítulos: según el Registro del Ministerio del Interior están activas 8.699 asociaciones del tipo “ideológicas”; 424 para asuntos de la mujer; 1.665 para medio ambiente, y nada menos que 2.720 para “solidaridad”. De todas ellas, 494 están declaradas como de “utilidad pública”, con todo lo que ello conlleva.

Eso ocurre en Madrid, donde parece que los madrileños son más solidarios que nadie, porque en Cataluña, a pesar de soportar un gran peso en el PIB nacional, sólo hay censadas 4.501 asociaciones, de las que 51 son para asuntos de la mujer; 485 son para “solidaridad”, y 1.341 están consideradas como de “utilidad pública”.

En Andalucía, una gran peso geográfico, hay 790 asociaciones para la “solidaridad”·, 137 para asuntos de la mujer y 99 para “víctimas”. Como de utilidad pública han sido declaradas 75 asociaciones.

En Asturias, con poca densidad geográfica y poblacional, el asociacionismo no está tan arraigado, pero aún así hay 10 asociaciones para asuntos de la mujer y 55 para la “solidaridad”, lo que demuestra que en España somos “más solidarios” que nadie, sobre todo para algunos de los que crean muchas asociaciones de solidaridad. Ocho de esas asociaciones han sido declaradas de utilidad pública en el Principado.

En Canarias, también con poca extensión y población, hay 10 asociaciones para la mujer y 138 de “solidaridad”, aunque es verdad que las islas soportan un gran peso en la inmigración ilegal proveniente en pateras desde África. De utilidad pública han sido declaradas 6 de esas asociaciones.

Las cosas son distintas en Castilla y León, donde hay registradas 2.940 asociaciones, de las que 38 son para asuntos de la mujer y 227 son para solidaridad. 32 asociaciones han sido declaradas de utilidad pública.

La Comunidad Valenciana aventaja incluso a Cataluña, con un total de 5.866 asociaciones activas, de las que 86 son para la mujer, 713 son para la “solidaridad” y 2.436 están encuadradas en el capítulo de “Ideológicas”, donde cabe casi todo. De utilidad pública han sido declaradas 60 asociaciones, con lo que eso representa en subvenciones, etcétera.

Galicia tampoco se queda atrás en el reparto de este suculento pastel: 1.478 asociaciones registradas y activas, de las que 11 son para la mujer, 609 son “ideológicas”, 117 son para solidaridad y 145 lo son para el medio ambiente. De utilidad pública han sido declaradas 16 asociaciones gallegas.

En otras comunidades uniprovinciales, como Navarra, el movimiento asociativo no parece tan arraigado; sin embargo, para la población y el espacio que abarca, hay censadas 461 asociaciones, de las que 5 son para la mujer, 52 para solidaridad, 217 ideológicas y 38 para el medio ambiente. De utilidad pública hay declaradas 10.

En el País Vasco, el total asociativo es de 663 asociaciones, de las que 6 son para la mujer, 63 para solidaridad, 229 ideológicas y 73 para el medio ambiente. De ellas, 14 son de utilidad pública. Analizando esas cifras vemos con total claridad por dónde se mueven los parámetros, porque ocultos en esos epígrafes hay grupos e intereses muy peculiares y determinados.

Claro, que eso también ocurre en el resto de España, donde los partidos tienen, al parecer, muchos intereses en el movimiento asociativo. ¿Es una fórmula de financiación? Eso formaría parte de un estudio muy polémico.

En todo caso, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, por ejemplo, tampoco se quedan atrás: en Ceuta hay 32 asociaciones, de las que 8 son para solidaridad, 5 para el medio ambiente (sic) y 8 ideológicas. Melilla cuenta con 33 asociaciones, de las que 2 son para mujer, 16 son ideológicas, 4 son de solidaridad y 1 es para el medio ambiente.

En resumidas cuentas, que a fecha de diciembre de 2017 -última estadística oficial- había calificadas como de “utilidad pública” 564 asociaciones a nivel nacional y otras 1.463 a nivel autonómico.

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