Irene Montero & García Gallardo

España es una democracia de baja calidad. Una partidocracia. Lo es no tanto por cómo se conformó con una carta otorgada (aunque votada) en vez de un proceso constituyente, que también, sino por el posterior desarrollo durante decenios tras haber nacido de ese pecado original.

La tontadica más gallarda

Ya les dije aquí, hace mucho, que la irrupción institucional de VOX supone una afrenta a los que llevamos décadas empujando: un régimen progresivo de libertades, igualdad y democracia. No era buena noticia ni para conservadores ni para liberales ni para la izquierda; en la política de la ira solo medran los airados.