948 kilómetros: entre Argel y Rabat

Hay distancias que no se miden en mapas sino en heridas. Entre Argel y Rabat hay apenas 948 kilómetros de mar, frontera, memoria y desconfianza; para España, sin embargo, esa distancia se ha convertido en una línea de tensión donde se cruzan el gas, el Sáhara, Ceuta, la inmigración, la diplomacia y una vieja pregunta…

Otras vacaciones más que resuelve Pedro Sánchez

Cumplido el último evento vacacional, el cronista regresa el mismo día que Pedro Sánchez. Hago constar dos cosas: he tenido menos días que él y, por supuesto, no le persigo: nunca he sido mucho de El otoño del patriarca. Él estaba bien, tranquilo: total, a final de mes, le invadieron el país, pasó 15 minutos…

Wafae y El País encuentran Ítaca

Ando algo enfadado con el asunto ceutí. Espero que al jefe de la Clicktertulia no le moleste. Recurriré a los hexámetros, en modo Odisea: háblame, Musa, de aquella mujer de muchos senderos que, después de disfrutar de la riqueza de Dubai y de la Copa del Mundo, anduvo peregrinando y padeció en su ánimo gran…

Ceuta: menteplanismo, housing y uberpatera

El “menteplanismo” existe; es un hecho. Que este mal se ha extendido a buena parte del populismo de “paleoizquierda” realmente existente, también lo es. Tomo de El Heraldo una declaración de David Uclés: “El terremoto de hoy en Granada no fue casualidad, la tierra tiembla porque Lorca yace todavía dentro y no se le encuentra”.

Nuevo escándalo sanchista: reconvierte residencias de ancianos en centros para Menas

La corrupción política del sanchismo arrecia: la reconversión de espacios dedicados al cuidado de ancianos en centros de acogida para menores extranjeros no acompañados está provocando un intenso debate político y social en distintas regiones españolas, como Navarra, Asturias, Cataluña o Murcia. Esta controversia contrapone el modelo de gestión del Gobierno central y las ‘baronías’…

El futuro de Ceuta y Melilla

No existen dudas sobre el futuro de Albacete o Cuenca, por poner el ejemplo de dos ciudades peninsulares que no corren riesgo de su propia existencia. En cambio, cada vez hay más dudas de qué será de Ceuta y Melilla, las dos ciudades españolas que Marruecos no deja de reclamar.