La izquierda de la izquierda

Lo importante es el lenguaje. No tenemos más que ver lo que sucede en la mayor parte de la prensa del país, que es progresista, roja, de izquierdas o como queramos llamarla. A esta prensa se le llena la boca todos los días de ataques a la derecha y la extrema derecha o ultraderecha —que…

Los medios de masas que quiere Pablo Iglesias: un modelo de comunicación leninista para una ‘revolución social’

Pablo Iglesias ha dejado sus cargos públicos y la dirección de Podemos, pero eso no significa que el marido de la aún ministra Irene Montero vaya a renunciar a la política, vaya a abandonar su tesis ‘social-revolucionaria’ o deje de ‘tutelar’ el conglomerado político del que ha sido secretario general hasta ahora. Iglesias quiere una…

¿Por qué no estamos informados?

No estamos informados porque la información es poder y los poderosos no quieren compartirla con el común de la gente. La información pública, también, es un índice de la salud democrática de una sociedad y nosotros, por fortuna, aún nos mantenemos en el puesto 22 de la lista que confecciona el semanario The Economist. Claro…

La imposibilidad de creer

Nos han puesto muy difícil creer en las noticias, distinguiendo lo falso de lo verdadero y discerniendo qué hay de cierto y qué de intereses espurios en cualquier tema que traten los medios de comunicación.

Control, manipulación y secuestro de las redes sociales

Corrían los primeros días de julio de 2008 cuando asistí a una conferencia de Manuel Jiménez de Parga en el Colegio de Abogados de Barcelona. El profesor, ex ministro y ex magistrado del TC disertó sobre el “régimen parlamentario” español que, a pesar de las previsiones constitucionales y como ha sucedido en otros países, se…

Cuando se pierde la dignidad

Este país no es serio. No lo es porque la mayoría de los ciudadanos no lo son. He escrito hasta la saciedad que no hay más ciego que el que no quiere ver. Y vuelvo a lo mismo, una buena mayoría de los ciudadanos no quieren ver.

¿Es fascista el humor?

El gran poeta comunista Gabriel Celaya llegó a decir que “el humor es fascista”. El hombre, amargado, y con mucho dolor acumulado en sus espaldas, no gozó de la liberación catártica del humor. Peor para él.