Ábalos, el que tanto quería

Se siente condenado, por haber amado. Porque de lo otro en lo que ustedes están pensando no hubo nada de nada. El número 2 de la trama, al decir del que se autonombra como número cuatro, ha sido engañado, al parecer, por todo el mundo, incluida la Guardia Civil.

Aldama se cambia de ópera: buscando a Don Pizarro

Víctor de Aldama nos dio mañana de canto. Empezó como un factótum (Fígaro qua, Fígaro la): él siempre estaba “listo para hacer cualquier cosa, de noche o de día”. Lo mismo buscar una señorita que relajara al jefe, ponerle piso, que pagárselo con alguna comisioncita de algún negocio con constructoras, el partido lo necesitaba, dice.

De quién es la calle

Los votos necesitan tensión social, perder el poder produce miedo. No hay miedo sin ira. Y de ahí al odio, apenas un paso. El resumen es el sufrimiento. Todo el Gobierno teme perder el poder y alimenta tensión y sus consecuencias, pero si hay alguien que lo verbaliza es la vicepresidenta segunda del Gobierno.

La independencia judicial en un brete

La condena del fiscal general ha hecho saltar las costuras del Tribunal Supremo, a quien el Gobierno y la izquierda le han dicho de todo menos bonito. El común denominador de las críticas es el de poner en duda su independencia jurisdiccional. Desde la definición de su sentencia como una “vergüenza”, de Patxi López, seguida…

No habrá perdón para el Supremo

De súbito, descubrieron la verdad. No es suficiente con que Pedro escuche y vea; no es suficiente presionar al Supremo; no alcanza con abrir un inexistente debate sobre el periodismo. No, lamentablemente, no es Pedro quien determina la inocencia de nadie, eso es cosa de jueces, así me lo aprendí yo y así funciona el…

La imputación general y la ley del hombre enamorado

No es por ponerme dramático a estas alturas de la película. Pero un fiscal general imputado y una Ley con carácter retroactivo, para defender a los propios, no queda muy fino para un estado de derecho. Yo ya se lo he dicho más de una vez: teman al hombre enamorado. Enfebrecido por la pasión, ha…