La izquierda y el ruido, la suma y los sapos
Dejó escrito en soneto Shakespeare (109, creo, pero cito de memoria, que tampoco es para tanto): «… podría trocar en algo indigno tu suma de virtudes venturosas, salvo tú, rosa mía, que eres todo».
Dejó escrito en soneto Shakespeare (109, creo, pero cito de memoria, que tampoco es para tanto): «… podría trocar en algo indigno tu suma de virtudes venturosas, salvo tú, rosa mía, que eres todo».
Siendo “emérito” debes dedicarte, afirma la etimología, a disfrutar de tu descanso merecido, tras haber sido soldado o, en su caso, mantener, ciertas funciones docentes o éticas que corresponden a la profesión ejercida. Sin duda alguna, Don Juan Carlos ha optado por la francachela soldadesca y disfrutar de sus marinos servicios a la patria en navío…
Afirma el alcalde de Sanxenxo, los alcaldes lo saben todo, que el Emérito estará allí el fin de semana. Por si fuera poco, el periódico del progresismo global nos trae de vuelta los cambalaches. Tiempo de volver, tiempo de tango.
Lo importante es el lenguaje. No tenemos más que ver lo que sucede en la mayor parte de la prensa del país, que es progresista, roja, de izquierdas o como queramos llamarla. A esta prensa se le llena la boca todos los días de ataques a la derecha y la extrema derecha o ultraderecha —que…
Abderramán no irá a la selectividad. Pero no crean que se trata de racismo. Tampoco irán el hombre de Atapuerca ni los artistas de la cueva de Altamira. Ni celtas ni íberos. Tampoco los romanos, culpables de la mitad de nuestro diccionario y nuestra toponimia. Puesto que no estarán los visigodos, tampoco Don Pelayo ni…
Sostiene el señor Tezanos que él no hace magia. Efectivamente: ha decidido abandonar la cocina y la dirección de un Centro de Investigaciones Sociológicas, que gozaba de cierto prestigio, para convertirse en agente electoral. Pero, lástima: su “tropilla” no le sigue en el intento.
¡Qué dura es la vida del gran conductor! No ha bastado la súbita conversión al atlantismo, abandonado desde la sentada de Zapatero ante la bandera americana, respondida con amores marroquíes de la diplomacia yanqui, que daño ha hecho y sigue sometiendo a paseíllos intolerables al áureo líder.