Davos y la depresión de las élites globales
Estimados y estimadas liberales, el fin del mundo se debe parecer mucho a esto: aparcan su jet privado en la Montaña Mágica y descubren que sin nieve no se esquía. No hay rusos, así que no hay fiestas con vodka hasta el amanecer en la Casa de Rusia. No hay chinos, luego no hay negocio.





