La izquierda de la izquierda
De hacer caso a la mayoría de medios de comunicación de este país, en España no existe extrema izquierda; el extremismo queda ocupado en toda su crudeza por la derecha.
De hacer caso a la mayoría de medios de comunicación de este país, en España no existe extrema izquierda; el extremismo queda ocupado en toda su crudeza por la derecha.
Un escrito de guardias civiles para guardias civiles está corriendo como del rayo por las redes sociales privadas y grupos de WhatsApp de agentes de la Benemérita. El escrito –reproducido de forma anónima, ya que a su autor podría costarle la suspensión o incluso la expulsión- expresa el sentimiento de vergüenza que impera en este…
Ayer les conté que no estimo que los datos sociológicos avalen el miedo al fascismo, del mismo modo que las elecciones lo han ido demostrando en lugares tan relevantes como Andalucía y Madrid. En dos ocasiones, por cierto. La voluntad expresada por Sánchez no era sólo alentar el miedo al acecho fascista, equiparando PP y VOX,…
Vinicius es un joven negro brasileño y multimillonario que juega en el mejor equipo del mundo tras el Betis. Con motivo de recibir insultos (“mono”, “negro”) en un partido de fútbol en Valencia, se rebeló y ha provocado una ola mundial contra el racismo. Él o su entorno consideraron que no tenía que soportar continuos…
Afirma Pedro Sánchez que la derecha extrema y la extrema derecha son la misma cosa. Amigas, amigos, el fascismo nos acecha. Esto viene a decir que la derecha democrática ha pasado a ser el PSOE, la socialdemocracia los de Sumar y la extrema izquierda, los demás.
Nosotros y nosotras, “los de entonces, ya nos somos los mismos”. Lo escribió Neruda y nuestros cuerpos suelen recordárnoslo con insanias de diverso tipo. Pero, como decía Ramon y Cajal, las arrugas que deben preocuparnos no son las del rostro, sino las del cerebro. No; los de entonces nos contaminábamos menos de populismos.
Es el nuevo mantra electoral del Gobierno que se nos repite machaconamente: hay que luchar contra “la ola reaccionaria” que nos invade. Es decir, que votar a Sánchez es hacerlo a un valladar contra la “ultraderecha y la derecha extrema”, otro hallazgo lingüístico para demonizar al adversario político y negar que la oposición la conforma…