La amnistía y el cuento chino
Una enmienda a la nonata Ley de Memoria Democrática pretende hacer tabla rasa con la Ley de Amnistía de 1977 y juzgar así los posibles crímenes del franquismo.
Una enmienda a la nonata Ley de Memoria Democrática pretende hacer tabla rasa con la Ley de Amnistía de 1977 y juzgar así los posibles crímenes del franquismo.
Esta semana han ocurrido notables cosas, desde el insultante asunto de la amnistía hasta la última tontadica de Tezanos.
Uno muy monárquico no es. Pero es constitucionalista. Esto es: una ley no puede cambiar una Constitución, es de primero de enmiendas, aunque ahora no hace falta aprobar. Eso no pasa en ninguna parte democrática: hay que cumplir las reglas.
La ley de seguridad ciudadana en tramitación parte de la base de proteger a los protestatarios que se manifiestan y sembrar toda suerte de dudas y suspicacias sobre las fuerzas encargadas del orden y la seguridad ciudadanas.
A ver, ni usted ni yo nos creemos que el asunto ese de subir las cuotas de la Seguridad Social tenga que ver con la equidad intergeneracional. Tampoco, con hinchar la hucha de las pensiones.
Perjudicar a quienes decimos apoyar. Esa era la pesadilla política de antaño. Temor que desapareció hace tiempo, la preocupación no computa. Sin embargo, los que alguna vez pasamos por una facultad de economía, a jugar al guiñote o cosas parecidas, naturalmente, solemos hacernos preguntas inútiles de ese tipo.
A pesar de ser viernes, cuando el jefe de la Clicktertulia, Don Juan Ignacio Ocaña, tiene dicho que de cosas sesudas nada, hoy hablaré de cosa seria. O sea, que los CEO de la radio no pagarán la prima de crónica intranscendente (De hecho, nunca la pagan, ahora que caigo).