Coronavirus: la única noticia
Habrá un tiempo en el que el coronavirus ya no sea más que un recuerdo. Un terrible y desolador recuerdo, pero cosa del pasado. Como en su día lo fueron las dos guerras mundiales y su secuela de millones de muertos.
Habrá un tiempo en el que el coronavirus ya no sea más que un recuerdo. Un terrible y desolador recuerdo, pero cosa del pasado. Como en su día lo fueron las dos guerras mundiales y su secuela de millones de muertos.
Me preocupa la proliferación de fascistas, a tenor del aumento de calificaciones de tales a los colectivos y a las personas más variadas.
Me perturban extraordinariamente las manifestaciones de apoyo tras el asesinato machista de una mujer, con aplausos y demás parafernalia. Para algunos pervertidos, eso hasta podría considerarse como una celebración, con efecto imitación y todo: mis impulsos homicidas —podrían pensar— no son algo anormal, sino que también les suceden a otros, tal como se acaba de…
Lo vengo advirtiendo desde hace tiempo: cada vez hay más ciudadanos hartos de ver las noticias en los medios de comunicación general.
En términos generales, los tertulianos, conferenciantes y demás creadores de opinión tienen poco que rascar hoy día si no se encuadran en el progresismo dominante.
Reconozco, sí, mi admiración estupefacta por Juan Calos Monedero, esa especie de Robespierre fuera de época. Y lo hago con mucha sorpresa y cierto conocimiento de causa ya que el hombre se ha colado en mi vida, supongo que como en la de muchas otras personas: desde hace un tiempo, sus vídeos aparecen constantemente en mi…
Este Gobierno nos ofrece cualquier cosa menos aburrimiento. En los tiempos que corren, con vuelta a la crisis económica, epidemias globales, una Europa empequeñecida y la crisis migratoria que no cesa, tener algo con lo que entretenernos no es poca cosa.