Instalados en el enfado amplio: es lo que gusta a la izquierda
Estamos enfadados. De los mismos productores del gobierno leal y el cambio de época llega, ahora, el enfado amplio. Hoy bronca, mañana acuerdo, pasado bronca y así sucesivamente.
Estamos enfadados. De los mismos productores del gobierno leal y el cambio de época llega, ahora, el enfado amplio. Hoy bronca, mañana acuerdo, pasado bronca y así sucesivamente.
Esta ha sido una semana intensa. Empezamos con las “tontadicas” de Otegui sobre ETA, para seguir sobre las cosas serias sobre el asunto. La hemos acabado con un acuerdo entre PP y PSOE sobre unas cuantas instituciones. Cosas que dan para sesudos análisis.
Ya no “somos la izquierda”. Sánchez se ha hecho un “Laporta”: después de reubicar a Bartomeu, ha decidido resucitar al Barça. Así que, Pedro, tras ubicar a González, ha decidido resucitar la socialdemocracia. La socialdemocracia es un pacto social: se trata de repartir esfuerzos y beneficios. Redistribuir, se llamaba la cosa.
Esta semana han pasado muchas cosas que requerirían abundantes análisis: desde la fiesta nacional al juicio de Villarejo, desde las desiguales inversiones territoriales a las dudas sobre la economía. Por no hablar del gas ruso o argelino o la luz o de los apaños de Feijoo sobre la financiación autonómica.
Un premio ajeno a la cultura de los Premio Nobel, concedido por un Banco Central, fundamentalmente masculino y cuyos integrantes se llevan entre ellos condenadamente mal. Algo deprimente, pero así son los Nobel de Economía. El último le tocó al mercado (expertos en subastas), así que este año le tocaba al trabajo (David Card) y a…
El bono ha vuelto. El cheque, por cierto siempre rechazado por la izquierda de verdad verdadera, cosa de Aguirre, legalizada por Zapatero, no es mala cosa: facilita más la equidad que las subvenciones a propietarios o prestadores de servicios.
Esta semana ha dado de sí. Ha nacido la era del “bono”; hemos decidido un regalo público de cumpleaños de cuatrocientos euros para los que cumplan dieciocho años; los de Podemos se han sumergido en un frente, no se sabe si amplio o estrecho, y cosas por el estilo. Todo daría para análisis sesudos.