El Gobierno deja de ejecutar 44 millones en 2017 para dependencia mientras mueren 38.000 dependientes sin prestación o servicio

La diputada y portavoz parlamentaria de IU sobre temas de discapacidad y asuntos sociales, Isabel Salud, ha registrado una completa batería de preguntas para que el Ejecutivo de Mariano Rajoy deje constancia por escrito, entre otras cuestiones, sobre “¿qué va a hacer ante la desatención de 310.000 personas en lista de espera, de las cuales 120.000 son grandes dependientes y dependientes severos?”.

Izquierda Unida, a través de su diputada y portavoz parlamentaria sobre temas de discapacidad y asuntos sociales, Isabel Salud, ha registrado una batería de preguntas parlamentarias dirigidas al Gobierno donde, entre otras cuestiones, exige datos concretos sobre “¿cuáles son los motivos por los que se han dejado de ejecutar 44 millones de euros en 2017 para la atención a la dependencia?”.

Esta semana se ha hecho público el XVIII Dictamen del Observatorio de la Dependencia, que denuncia que cerca de 38.000 personas en situación de dependencia fallecieron en 2017 sin recibir las prestaciones o servicios a los que tenían derecho. Sin embargo, se ha sabido que el gobierno ha dejado sin ejecutar 44 millones de euros de los destinados a dependencia. ¿Por qué?

Ante una situación tan grave, Isabel Salud plantea que el Gobierno de Mariano Rajoy deje constancia por escrito sobre asuntos tan concretos como “¿qué va a hacer ante la desatención de 310.000 personas en lista de espera, de las cuales 120.000 son grandes dependientes y dependientes severos?”.

El completo trabajo del Observatorio de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales -hecho público con posterioridad a la pregunta registrada por la diputada de IU- constata que 1.264.951 personas tenían reconocida su situación de dependencia al finalizar 2017. El dictamen pone de manifiesto que la lista de espera de quienes estaban pendientes de recibir una prestación ascendía a 310.120 (24,5%)

Esta organización advierte que a este ritmo se tardaría ‘más de cuatro años en atender la actual lista de espera’ y que es ‘especialmente preocupante’ que casi cuatro de cada diez personas desatendidas (120.000) son dependientes ‘severos’ y ‘grandes dependientes’.

Isabel Salud inquiere también sobre “¿cómo justifica el Gobierno el incumplimiento sistemático de su obligación de garantizar con financiación suficiente el mínimo de protección para las personas dependientes?”. Del mismo modo, reclama una respuesta clara al Ejecutivo del PP sobre “¿cuáles son las partidas u objetivos concretos que han dejado de atenderse en 2017 por dicha inejecución presupuestaria?” y “¿qué medidas va a desarrollar el Gobierno para superar la infrafinanciación del sistema de atención a la dependencia?”.

Resumen del Observatorio sobre dependencia en 2017 en 20 claves

  1. En 2017 había en España 1.264.951 personas en situación de dependencia reconocida y otras 120.213 que estaban pendientes de valoración. Esto significa que el 3,01 % de la población necesita apoyos de mayor o menor intensidad para desarrollar las actividades básicas de la vida diaria.
  2. De todas las personas con dependencia reconocida, dos tercios son mujeres (65%) y un tercio (35%) son hombres. El 72,24% de los dependientes reconocidos tiene más de 65 años y los mayores de 80 son el 54,57%.
  3. Durante 2017, la mayoría de los parámetros de gestión del SAAD (nº atendidos, reducción de lista de espera, incremento de solicitudes, valoraciones y de servicios y prestaciones entregados…) han mejorado. Parece que el SAAD se reactiva, pero no es del todo así. Se reactiva en gran medida a base de servicios de bajo coste dirigidos fundamentalmente a los dependientes con Grado I.
  4. En este momento el 24,51 % de las personas dependientes no recibe ninguna prestación o servicio del sistema de atención a la dependencia, aun cuando tiene pleno derecho a las mismas. Esto afecta a 310.120 personas y a sus familias. Además hay 120.000 personas pendientes de valoración.
  5. El 38,81% de las personas desatendidas (120.378), son dependientes con Grados III o II, es decir, tienen necesidades de apoyo extenso y en ocasiones continuado.
  6. Durante 2017 fallecieron sin haber podido ejercer sus derechos derivados de la condición de persona en situación de dependencia 38.000 personas. Por supuesto que no fallecieron por esa causa, pero sí lo hicieron con la expectativa incumplida de ejercer sus derechos y recibir atenciones. Esto supone que diariamente fallecen más de 100 personas dependientes sin haber llegado a recibir prestaciones o servicios.
  7. El recorte acumulado de la AGE en dependencia, tras el RD-ley 20/2012, asciende ya a 4.600 millones de euros considerando la supresión del nivel acordado, la reducción del nivel mínimo y la supresión de las cotizaciones de cuidadoras familiares.
  8. La disminución de la financiación a las Comunidades desde julio de 2012 hasta diciembre de 2017 (reducción del nivel mínimo y supresión del nivel acordado), supone ya una cifra acumulada de 2.700 millones de euros de quebranto para las arcas autonómicas.
  9. La reducción acumulada de las cuantías de las prestaciones por cuidados familiares desde 2012 asciende a casi 1.173 millones de euros dirigidos a ayudas directas que estas han dejado de percibir.
  10. Los recortes supusieron una fase de la parálisis y retroceso generalizado del sistema en el intervalo junio 2012- junio 2015 (fase de demolición del SAAD). Desde junio de 2015 el sistema progresa aunque muy lentamente.
  11. El coste directo de las prestaciones y servicios entregados durante 2017 asciende a 7.597 millones de euros, de los cuales las administraciones públicas aportaron 6.041 millones. El resto (1.556 millones) lo aportan los usuarios en forma de copago regulado, lo que supone un 20,5%.
  12. Los costes de oportunidad por no haber mantenido la ya parca financiación estatal inicial entre 2012 y 2017 se cifran en una pérdida acumulada de 1.071 millones de euros en recaudación directa por cuotas a la Seguridad Social, IRPF, IVA e Impuesto de Sociedades y en haber desperdiciado la oportunidad de generar 100.000 puestos de trabajo netos y anclados al territorio. Todo ello sin contar con los retornos inducidos desperdiciados.
  13. Existe un “copago añadido” soportado por muchos ciudadanos que deben asumir la diferencia entre la cuantía percibida y el coste real de los servicios adquiridos mediante prestación vinculada al servicio. Se requiere de regulación de mercado en los servicios de cuidados, de normas que aseguren el acceso a los servicios mediante libre elección por parte del usuario y de inspección y control públicos adecuados. Es preciso mantener ciertas cautelas y control con este tipo de prestación.
  14. Del gasto público directo en dependencia en 2017, la Administración General del Estado soportó el 20 % y las comunidades autónomas el 80% restante. Muy lejos de la pretendida aportación al 50%.
  15. Se mantienen las gravísimas desigualdades entre territorios tanto en cobertura como en modelos de gestión. Es previsible que haya algunas Comunidades Autónomas que no puedan recorrer el camino que les queda sin un cambio drástico de modelo de atenciones y una inyección financiera específica.
  16. El Gobierno sigue incumpliendo la Disposición Final séptima de la Ley 36/2011, de 10 de octubre, reguladora de la jurisdicción social, imposibilitando que los asuntos judicializados en materia de dependencia pasen al orden de lo Social. Las personas dependientes y de sus familias se ven abocadas a reclamar sus derechos en la jurisdicción contencioso-administrativa lentos, costosos, farragosos y nada garantistas.
  17. Sigue sin evaluarse el impacto negativo de género que puede estar teniendo la feminización de los cuidados en la medida en que estos no son resultado de una libre elección y que las cuidadoras familiares han perdido el apoyo que conllevaban las cotizaciones a la Seguridad Social.
  18. Con todo, el SAAD muestra una sorprendente capacidad para la generación de empleo y para la obtención de retornos. En 2017, la ratio de empleos directos por millón de gasto público es de 36, y la tasa de retorno es del 39,66%.
  19. Si se atendiera ya a las 310.120 personas en espera –simplemente cumpliendo con la Ley- se generarían más de 75.000 empleos directos que añadir a los 220.000 actuales ligados al SAAD, acercándonos de este modo a la cifra de los 300.000 empleos pronosticada en la Libro Blanco de la Dependencia.
  20. Finalmente, compartimos en esencia las conclusiones de la Comisión de Análisis de la Dependencia creada por la Conferencia de Presidentes. Reclamamos en todo caso que sean tenidas en cuenta próximamente en la elaboración de los nuevos PGE 2018 o en el futuro respecto a la negociación del Sistema de Financiación Autonómica, … si sacan este asunto de la agenda política, tarde o temprano, cientos de miles de personas dependientes y sus familias sacarán a estos políticos de su agenda.

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