El termostato
La semana ha sido prolija en asuntos. Desde los follones en el PP madrileño y los conflictos en el gobierno a las sombras económicas, pasando por reformas laborales, de vivienda o el ya acostumbrado ruido sobre las pensiones.
La semana ha sido prolija en asuntos. Desde los follones en el PP madrileño y los conflictos en el gobierno a las sombras económicas, pasando por reformas laborales, de vivienda o el ya acostumbrado ruido sobre las pensiones.
El Partido Popular no necesita enemigos externos porque se basta él solo para dedicarse a su propia destrucción. El último episodio, aún inconcluso, es la pugna por presidir el partido en la Comunidad de Madrid. Es notorio el empeño de la dirección nacional en impedir que el cargo recaiga en Isabel Díaz Ayuso, quizás el mayor…
En esta semana se han producido notables acontecimientos. No solo el Tribunal Constitucional le ha dado un par de alegrías a quienes recelan de los impuestos y del afán controlador de Sánchez. El enfado amplio se ha instalado en el gobierno, mientras el volcán de La Palma, también enfadado, seguía escupiendo lava y dolor.
Estamos enfadados. De los mismos productores del gobierno leal y el cambio de época llega, ahora, el enfado amplio. Hoy bronca, mañana acuerdo, pasado bronca y así sucesivamente.
La tensión y el desencuentro entre los socios de Gobierno son mayores que nunca. Un día sí y otro también discrepan en privado y en público por los temas más diversos y en muchos casos trascendentes: desde la legislación sobre alquileres hasta el precio de la luz. Pero ahora han llegado al paroxismo con la…
Esta ha sido una semana intensa. Empezamos con las “tontadicas” de Otegui sobre ETA, para seguir sobre las cosas serias sobre el asunto. La hemos acabado con un acuerdo entre PP y PSOE sobre unas cuantas instituciones. Cosas que dan para sesudos análisis.
Ya no “somos la izquierda”. Sánchez se ha hecho un “Laporta”: después de reubicar a Bartomeu, ha decidido resucitar al Barça. Así que, Pedro, tras ubicar a González, ha decidido resucitar la socialdemocracia. La socialdemocracia es un pacto social: se trata de repartir esfuerzos y beneficios. Redistribuir, se llamaba la cosa.