El rey que se enfadó con un tintero
Ésta ha sido una semana bélica, desde Putin hasta la guerra fiscal española. Pero hoy es viernes.
Ésta ha sido una semana bélica, desde Putin hasta la guerra fiscal española. Pero hoy es viernes.
Mayo se próxima inexorablemente: ya saben ustedes cuales son las armas de cada cual. A la derecha, con muchos kilos de peso, los impuestos. En la esquina de la izquierda, en un sin saber, las alianzas que dejarán España que no la conocerá la madre que la parió.
Han ocurrido cosas esta semana, desde el incendio de los cielos por la muerte de la reina por excelencia al descubrimiento del coste de la vida o los impuestos a eléctricas o bancos.
El boniato goza de cierta fama culinaria y en casi todas las familias una receta ancestral se ha transmitido desde las abuelas de las que se tiene memoria. El producto en sí no tiene especiales cualidades; su momento de gloria hispana deviene, precisamente, de un intento de control de precios.
Los que vivimos, aunque adolescentes, la crisis petrolífera de los setenta sabemos lo que es la estanflación. Ésa, probablemente, no volverá: si me preguntan las diferencias, les daré dos: el cambio tecnológico y los sindicatos.
Dicen las fuentes bien informadas, naturalmente del Gobierno, que una mañana las energéticas, el IBEX35 y algún otro poderoso que andaba por allí se reunieron para otorgar a Feijóo la batuta de la derecha.
Cómo se sabe, la terapia contra las bandas organizadas, sostiene la delegada del gobierno, es un éxito. La misma delegada animó a mantener con firmeza los operativos policiales diseñados con motivo de las abundantes fiestas patronales madrileñas de principio de septiembre.