¿Qué nos queda por ver?
Tengo que reconocer, señor presidente, que no me gustó la forma en la que llegó a la Moncloa, aun reconociendo la legalidad y legitimidad del acto. Sin embargo me sorprendió muy positivamente el gobierno que compuso después. Es evidente que un reloj roto puede dar la hora correcta dos veces al día y exactamente eso…





