Preparando el gobierno de un dios con un judas, todo en orden
Sostienen, desde antaño, los más notables teólogos que quien tiene “hambre y sed de justicia”, como dice la bienaventuranza, anhela que algún día su vida está gobernada por Dios. No es de sorprender, en consecuencia, que Yolanda haya viajado al “Fuigdemont”, (el monte del huido) de donde surgen, hoy por hoy, todas las buenaventuras posibles.





